ANTONIO VALDÉS

En nuestra tierra existen innumerables artistas, todos ellos de una calidad enorme, en esta edición nos paramos a admirar la trayectoria de un veleño que refleja el arte en su pintura, hablamos de Antonio Valdés, el cual se siente orgulloso y reconocido en su tierra, "siempre me he sentido reconocido, hasta tengo el nombre de una calle, que es algo que agradezco pero uno nunca entiende, lo veo algo muy serio, y pienso que habría que dárselo a gente ilustre", a lo cual le rebatimos que será porque al él lo ven como alguien ilustre.

Un inquietud por la pintura y el mundo del arte que le viene desde muy pequeño, "yo desde pequeño veía a mi hermano dibujar en el kiosco que teníamos en la plaza de las indias en Vélez Málaga, entonces inconscientemente me lo iba dando. Ya con la edad de 12 años me metí de aprendiz de barbero, en la barbería de Galán, y en los ratos libres hacia lo mismo con mi hermano, y dibujaba, con el tiempo comencé a meter un poco de color, y eso fue lo que empezó a llevarme a este mundo mágico que es la pintura".

De aquel niño que paso su infancia en Vélez Málaga nos explica que, "de aquel niño queda todo prácticamente, sigo siendo un niño mayor, incluso hoy en día con mis mismos nietos hace uno sus travesuras para que ellos se entretengan conmigo y yo con ellos. Y después la barbería para mí lo fue todo, estudios no tuve ninguno, yo no viví con un libro en la mano como mi hermano mayor, que le gustaba mucho la literatura, quizás porque entonces los maestros de turno eran un poco severos, pegaban mucho y uno estaba más temeroso del palo que de lo que tenias que estudiar. Y al salir al mundo laboral con 12 años, todo lo aprendí allí, tenía un poco la "cultura del pillo", porque a la persona que era sabia yo le preguntaba cosas para aprenderlas, y eso fue lo que yo viví de pequeño en la barbería de Galán".

Unos inicios en la pintura que comenzaron muy pronto, siempre que el trabajo le permitía tiempo para ello, "en realidad desde la edad de los 12 años yo jamás he dejado de pintar, más adelante yo ya estaba casado, tenía una hipoteca que pagar, unos hijos y tenía que estar más atento a la barbería que a la pintura. Hasta que llego un momento que decidí dedicar medio día a una cosa y el otro medio a la otra, y entonces fue cuando fui madurando como pintor. Tuve también un marchante, que de alguna manera me ayudo, que también es amigo mío. Entonces ya me dije que esto es como los toreros, o me voy a torear en plazas o me quedo obsoleto, y de allí empieza todo, esta persona me ayudo mucho y es de agradecérselo eternamente".

Nos explica que considera que no se tiene la influencia otro pintor en concreto, sino que se aprende desde la inquietud por conocer muchos, "cuando yo tengo la edad de 18 años decido de irme a Madrid para vivir allí lo que era el arte de la pintura, me iba prácticamente todas las mañanas a ver el Museo del Prado, veía a copistas, a diferentes artistas,... Entonces quiera que no, inconscientemente tú estás viendo lo que tú quieres y vas cogiendo de uno de otro, pero eso es una cosa que la tenemos todos los pintores, creamos un ambiente propio cuando ya tenemos buena información en todos los sentidos".

Durante su vida artística ha pasado por varios estilos, aunque siempre se tiene uno predilecto, "yo siempre he tenido escrito, incluso lo tenía en el caballete, que yo quería llegar a un realismo con algo de abstracto, pinceladas sueltas. Pero eso conlleva un riesgo, gracias a Dios uno tiene una familia, hay que alimentarla y pagar los diferentes gastos, entonces si tú haces esa pintura en los años 60 o 70, era muy difícil hacer cosas importantes en el arte que te reportaran dinero, y yo sigo mi camino en el mundo figurativo abstracto y poco a poco voy derivando en lo que a mi verdaderamente me gusta que es el realismo, algo mágico, surrealista con sueño que es lo que a mí también me gusta, incorporo varios elementos, hago el bodegón paisaje y en el mismo hago nubes de sueño, pinceladas sueltas y todas esas cosillas. Entonces poco a poco te vas cultivando tu propia forma de pintar, y como bien me dijo Evaristo Guerra, "Antonio Valdés, el bodegón paisaje lo está pintando ahora mismo todo el mundo pero tu sello es tuyo, y cuando se ve una obra tuya, aunque sea bodegón paisaje se sabe que es tu obra". Y eso es muy importante, tener un estilo propio".

Pintor galardonado en multitud de ocasiones, con innumerables premios, que dan dé del trabajo bien hecho, "la verdad es que yo he participado mucho, tengo 3 premios nacionales de pintura, y gusta cuando hay 100 cuadros y te dan el primer premio, ves que por gusto no es. He tenido la suerte de representar a mi país, como le dije al Director de la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, que eso fue el mejor galardón sin llegar a ser un premio. Participe en un concurso de Andalucía y Extremadura, donde gane el primer premio. El premio nacional de pintura de Moreno Carbonero de la Diputación de Málaga. En El Corte Inglés también tengo un primer premio de dibujo artístico. Todas esas cosas te van animando y vas tirando para delante como un jabato".

Al pedirle resaltar un premio en concreto por alguna razón, nos dice sin dudar que, "el "Homenaje a la barbería", que fue el primer premio que me dieron, en el que se ve un periódico abierto y en el cristal del espejo de donde está el hombre sentado se está viendo Vélez, hay una radio, que para mí la radio a parte de distracción ha sido también información que me ha ayudado a aprender mucho, al no tener estudios".

Ha distribuido y expuesto su obra por diferentes partes del mundo, "por ejemplo en Hamburgo tengo ahora mismo más de 200 cuadros. En este último mes me han solicitado para exponer en Grecia, que les ha gustado mucho mi pintura, también he tenido obras mías expuestas en Bruselas, y a parte de exposiciones muchas obras repartidas por el mundo en colecciones privadas".

Nos anima a todos a visitar exposiciones y a admirar el arte, "aquí vivimos en un lugar que suele gustar mucho las exposiciones, y solemos admirar mucho el arte. Y decir a la gente que por supuesto tienen que ir a ver exposiciones, aunque no sea a comprar, sino a ver obras de arte, que eso es muy bonito y mi importante, y si es de artistas de nuestra zona pues con más motivo".

Sobre en lo que tiene en mente como exposiciones futuras nos habla de, "aparte de pequeños encargos, en breve voy a exponer en la Galería de Arte María Soto de Torre del Mar, de Paco Martín. y también están haciendo otra galería también de María Soto y Paco Martín en Nerja".

Por último nos hace una reflexión dirigida a los inversores en arte, "animo a la gente que pueda y tenga dinero a invertir en arte, invertir en arte es como hacerlo en oro, es algo que nunca va a caer".

Desde la Revista Mucho Más, queremos dar las gracias a Antonio Valdés por compartir su vida artística con nosotros y por ende con nuestros lectores, y hacernos ver una vez más que vivimos en un lugar que es una cuna de artistas que ayudan dar más dimensión a la tierra de Vélez Málaga, y Antonio Valdés es uno de ellos, gracias por todo.

Entrevista realizada por Christopher D. Wauters Molina