PALOMITAS Y ACCIÓN
Por José Antonio Díaz Dominguez

Antes de la Quema.

Esta comedia costumbristas  a la andaluza  fía su éxito al gracejo gaditano: de hecho constituye el aspecto que mejor funciona en una película sostenida por argumentos propios de un thriller de atracos.  Al tomarse este apartado demasiado en serio, descartando la escenificación de una operación chapucera, pierde la oportunidad de maximizar su carácter hilarante. A pesar de su fluidez narrativa, se queda en un estreno pasable y de limitada proyección fuera del entorno que retrata, lo que contribuye a explicar el Premio del Publico obtenido en el pasado Festival de Cine de Málaga.

Quique un enamorado de las chirigotas y afamado compositor de canciones satíricas, pasa por un mal momento, tiene a la hermana en prisión, a su madre con Alzheimer y sus ingresos son escasos,  Aprovechando que se encuentra arreglando los setos del recinto donde la policía deposita las drogas incautadas, su colega el  Tuti, un traficante de medio pelo, le pide que le ayude con el robo que planea dar al almacén durante el Carnaval de Cádiz.

El film recurre básicamente a un humor blanco, que emparenta con el marco festivo y popular en que se desarrolla la mayor parte de la acción. En ese contexto realiza una caricatura benevolente de un perdedor de nuestros días que sobrevive con la ayuda de algunos trapicheo, convirtiéndose desde el primer minuto en el eje de la historia.

Las chispeantes secuencias que comparte el mafioso de baja estofa, y los números musicales, siendo de los más inspirados, resultan insuficientes para salvar a toda la cinta de la quema.

Cuando el guion intenta introducir, de manera poco asumible, unas notas románticas, y se mete a fondo con el golpe delictivo, provoca unos altibajos que impiden redondear el nuevo trabajo del veterano director Fernando Colomo. El reputado director,  cuya buena mano siempre se deja ver  ha querido incorporar diversas y punzantes lecturas sociales con eficacia desigual, y no supera a la divertida  La Tribu.

Salva Reina conduce el relato con soltura y se deben reconocer sus méritos en estas lides, lo mismo sucede con Joaquin Nuñez, mientras que María Alfonso Rosso, vuelve a ejercer de secundaria robaescenas,  reafirmando su apreciable vis cómica. Menos lucen las aportaciones de otros intérpretes que encarnan unos roles excesivamente sobrios.


El Sótano de Ma.

El inadecuado tratamiento que realiza de una premisa con bastante potencial, acaba desembocando en una tópica y previsible cinta de terror juvenil.  Si ya le cuesta alcanzar el punto en que comienza a crear atmósferas verdaderamente inquietantes, se desinfla por completo en un torpe desenlace, donde los acontecimientos van con mucha precipitación  en detrimento del mínimo de coherencia deseable.

En poco tiempo Maggie, una adolescente recién llegada a la ciudad, consigue hacer amistad con un grupo de chicos a quienes le gusta divertirse y beber a escondidas, En su camino se cruza la entrañable Sue Ann, que inicialmente se presta a comprarles varias botellas de alcohol, porque son menores.  Su amabilidad no se queda ahí, pronto les ofrece el sótano de su casa para que estén a salvo de la vigilancia policial. Bajo estos gestos tan hospitalarios se esconden unas intenciones siniestras.

Pese a  que no se alarga en metraje, tras presentar a los protagonistas se extiende en los preámbulos con idas y venidas a la aislada morada de Ma.  En ese tramo los incidentes carecen de consistencia.  Afortunadamente, mediado el relato se aplican algunos resortes eficaces que dan mayor entidad a la historia, aunque no sean especialmente originales. A partir de ahí se abre a los recuerdos traumáticos de esta desequilibrada mujer recurriendo a argumentos muy vistos y que, guardando las distancias emparentan con Carrie, y otros sucedáneos.

Sin embargo, cuando ha conseguido encontrar un tono aceptable, dispara la traca final de forma deslavazada y descoloca por la acumulación de sucesos truculentos y sanguinolentos y una actuaciones de los personajes desmedidas o  inasumibles, hasta resolver la trama conforme se espera.

Octavia Spencer  (Criadas y Señoras)  se convierte en el autentico sostén de la puesta en escena. La película gana con su presencia y ensombrece a los jóvenes actores que la acompañan.  cuyas interpretaciones recuerdan a las de tantas promesas que llevaron el género al éxito taquillero a mediados de los 90.

Los aficionados nostálgicos a este tipo de films encontraran una propuesta simplemente pasable, que no cumple con las elevadas expectativas que despierta el tráiler.


La Biblioteca de los Libros Rechazados.

La novela homónima de David Foenkinos  depara en su adaptación  cinematográfica una película muy aceptable en líneas generales, aunque no termina de colmar todas las expectativas que genera.  Comienza en clave de comedia hilarante y deriva a los terrenos de una curiosa intriga detectivesca, rematada, sin embargo de manera precipitada y menos elocuente de lo que merecía el relato,

Su original premisa seduce desde el principio; una joven editora visita la biblioteca de un pueblo donde se guardan obras que nunca han sido publicadas. Entre los títulos que le llaman la atención figura   Las Ultimas Horas de una historia de amor de Henri Pick. Gracias a ella ve la luz y se convierte en un éxito fulgurante, pero  Jean Michel Rouche un reputado crítico literario pone en duda su autoría al descubrir que el supuesto escritor era un humilde pizzero ya fallecido.  A partir de ese instante se empecinara en demostrar su teoría.

En los compases iniciales la cinta se beneficia de la descripción del protagonista, una especia de improvisado Scherlock Holmes a quien se le acumulan los contratiempos. Las inspiradas notas de humor y el interés que despiertan las primeras pesquisas enganchan, convirtiendo al espectador en silencioso acompañante de esta singular investigación.

A medida que avanza minimiza ese aire de comicidad y de entrada a una parcela de tintes románticos que no acaba de resultar eficaz. De hecho, este elemento se torna esencial en su tibio cierre,  y no tanto en el desenlace de la trama, porque cuando finalmente se lanza a resolver el caso, recurre a una serie de acontecimientos difícilmente asumibles y explicados con celeridad.

Los paisajes de la Bretaña francesa y sus gentes contribuyen a mantener el tono afable que preside la puesta en escena.  En ese marco la acidez del personaje central, el mejor trabajado, queda matizada por los verdaderos sentimientos que afloran al alejarse de sus obsesiones.

Fabrice Luchini vuelve a reafirmarse  como el gran actor que es y no necesita la planta de un galán para conquistar la cámara y desplegar sus encantos interpretativos.


Pokemon: Detective Pikachu.

Estaba cantando que la franquicia Pokemon iba a tener una adaptación cinematográfica acorde  a su popularidad, al menos desde la perspectiva de los medios a invertir en ese salto a la gran pantalla.  Así que utilizando los recursos hollywoodenses de ultima generación, llega este film de acción real inicialmente prometedor, que sabe encadenar los elementos fantásticos, personificados en los pequeños monstruos, dentro de una trama propia del cine negro. Sin embargo, aun aguantando bastante bien los primeros asaltos, queda completamente noqueado en el tramo final, arrollado por una caótica y ridícula parafernalia visual.

Cuando el detective Harry Goodamn es dado por muerto en un extraño accidente, su hijo Tim, del que se habia distanciado, viaja hasta Ryme City. Diversas e imprevistas circunstancias le llevaran a intentar averiguar lo que le sucedió a su padre, contando con la inesperada ayuda del parlanchín Pikachu.  Conforme avanza la investigación, ambos se verán envueltos en situaciones altamente arriesgadas.


De la India a Paris en un Armario de Ikea.

El titulo en castellano,  (el original seria  El extraordinario viaje de un faquir) ya apunta el singular y desenfadado carácter de la historia que nos aguarda.  Si con eso no fuese suficiente, las primeras escenas reafirman esa idea, la de una película que a modo de cuento conjuga con ligereza amor, aventura y humor.  Todo ello se reviste de un ánimo positivo, vitalista y a la vez didáctico en sentido amplio, en el que se impone los buenos sentimientos, formula certera mente aplicada a la hora de proponer un divertimento que invita a la evasión con una sonrisa.

Aja se dispone a relatar a tres adolescentes problemáticos, detenidos por la policía, el increíble viaje que hizo cuando era joven de Munbai a París y a otras ciudades de Europa. En aquellos días se enamoro y también conoció las necesidades de personas cuyas circunstancias eran mucho peores de las que podía imaginar jamás, unas experiencias que le cambiaron para siempre.

La breve introducción destapa la carta de uno de los argumentos principales que utiliza reiteradamente el guion, el factor suerte, determinante en el devenir de cada ser humano desde el momento de nacer.  Este elemento aquí vinculado al Karma condiciona los pasos del protagonista y permite moverlo por entornos muy distintos incluso motiva ciertos pasajes de aires solidarios. De esta manera compone una trama a base de pequeños episodios de diferente cariz, pero capaces de captar la atención de principio a fin.

El ejercicio es arriesgado, sin embargo se materializa de forma notable, transitando con frescura por terrenos románticos, cómicos intrigantes y hasta musicales. Además, no se priva de añadir unas pinceladas exóticas propias del cine de Bollywood, rematando la función con la esperable y aleccionadora moraleja, que estira un tanto los aspectos idílicos.

La realización se muestra altamente solvente y resuelve perfectamente las diferentes secuencias acercándonos a los lugares y espacios en que transcurre la acción, debidamente arropada por una melódica y alegre banda sonora.

La estrella india Dhanush hace gala de un apreciable carisma y conduce el film brillantemente. 

Estreno a tener en cuenta que sin grandes pretensiones sorprende y consigue sobradamente cuanto se propone.


Keepers, El Misterio del Faro.

Inquietante , aunque un tanto irregular en la forma de introducir sus argumentos, resulta esta historia basada en un misterioso caso real,  nunca se encontró rastro alguno de los operarios que en diciembre de 1900 se encargaban del faro de la isla de Flannan, al noroeste del Escocia.  Fueron varias las teorías esgrimidas y la película escenifica la suya propia con un relato intrigante que pierde fuelle en los últimos compases. No obstante, la creación de atmósferas asfixiantes y las buenas interpretaciones mantienen la cinta a flote.  El veterano Thomas Marshall, afectado por la reciente perdida de su familia y con muchos años de farero a sus espaldas, el robusto y felizmente casado James Ducat y el joven e inexperto Donal McArthur se embarcan rumbo al islote en el que deberán permanecer seis semanas juntos, alejados del resto de la civilización. La rutina diaria se ve alterada por un violento incidente y una inesperada visita que les ira complicando las cosas hasta extremos insospechados.

El film dedica su tiempo a la presentación de los protagonistas y a trazar las afinidades y diferencias existentes entre ellos, condicionadas por su distintas edades y circunstancias personales. Ello supone un recurso eficaz en la composición de una trama con momentos de espeluznante violencia y donde entran en juego aspectos como la codicia, la desconfianza y los remordimientos.

Además se preocupa de justificar los sucesivos acontecimientos de manera racional, lo cual se agradece aunque solo se a modo de premisa, sin embargo precisamente en ese aspecto falla ligeramente al darle al giro demasiado radical a las reacciones de uno de los personajes, lo que no impide mantener la incertidumbre sobre su desenlace.

La realización aprovecha debidamente el paisaje y los escenarios en que transcurre la acción y que se revelan idóneos a la hora de multiplicar la tensión que propone el guion.


Los Hermanos Sisters.

El titulo, no exento de ironía, parece apuntar a una comedia con el lejano Oeste  como telón de fondo, sin embargo las pinceladas cómicas aparecen puntualmente a modo de acompañamiento de este elaborado e intenso western. El notable trabajo realizado por los guionistas a la hora de perfilar a los personajes y una intriga incierta y repleta de sustanciosas incidencias permiten componer un apreciable largometraje con aromas de clásico, lo que agradecerán especialmente los aficionados a un genero con cuentagotas a la cartelera.

Los hermanos Charlie y Eli ejercen de pistoleros a sueldos en plena fiebre del oro. Su jefe les ha ordenado que acaben con un tipo que le robo una fórmula infalible para localizar pepitas del preciado metal. Esta misión les llevara desde las áridas tierras de Oregón hasta California, una aventura en la que se verán obligados a desenfundar sus revólveres en distintas ocasiones.

El hecho de que los dos protagonistas se presenten con caracteres absolutamente contrapuestos, uno equilibrado y flemático, y  el otro juerguista y bebedor, constituye una de las claves sobre la que se asienta la historia. Jugando con tal contraste va encadenando peripecias, sin perder de vista su fuerte vinculo fraternal ni el encargo que han de cumplir. Igualmente determinante resulta que el relato se desdoble y atienda a las andanzas de un colega de estos matones, un vaquero que sigue de cerca los movimientos del supuesto ladrón.

En ese marco, el film transita entre tiroteos y circunstancias inesperadas de la mano de un fantástico diseño de producción, particularmente perceptible en las secuencias que transcurren en el corazón de San Francisco. A esas virtudes técnicas hay que sumar la esplendida fotografía que retrata los vastos paisajes ya inmortalizados por John Ford y la inspirada banda sonora de Alexandre Desplat.

John C., Reilly se erige en el actor destacado del reparto. Consigue que su papel a priori, poco atractivo, se vaya enriqueciendo y termina ensombreciendo al resto, lo cual es meritorio si tenemos en cuenta que le acompaña Joaquin Phoenix, mas académico de lo habitual y Jake Gyllenhaal, quien vuelve a dar la talla en un rol a su medida.  Completa el elenco principal el convincente Riz Ahmed, mientras se echa en falta una participación femenina de peso.

El cineasta francés Jacques Audiard  firma nuevamente un estrenos  ALTAMENTE RECOMENDABLE.


Identidad borrada.

Es ineludible señalar el involuntario oportunismo de este notable estreno, al aterrizar en nuestra cartelera  pocos días después de la publicación de una llamativa noticia sobre el delicado tema que aborda; las terapias para revertir la identidad sexual. Al margen de la polémica suscitada, el film, basado en un caso real, acierta al conducir una historia que va creciendo hasta alcanzar hechuras de thiriller asfixiante, donde encontramos momentos ciertamente emotivos.  No obstante se aprecian ligeros altibajos y acaba dejando la sensación de que aun podría haber explotado mejor sus argumentos; reparos compensados por unas brillantes interpretaciones.

El hijo de un predicador baptista, condicionado por sus padres, ingresa en un centro especializado en impartir programas dirigidos a borrar las inclinaciones homosexuales.  Tras completar el curso y comenzar los estudios universitarios, ira tomando conciencia de sus verdaderas tendencias, lo que le generara graves conflictos personajes, viéndose abocado a someterse de nuevo a duras  y humillantes pruebas psicológicas.

Partiendo de un presupuesto sencillo, el guion implementa el relato de una sucesión de acontecimientos que ponen los pelos de punta sin necesidad de recurrir a la violencia física.  Transmite perfectamente  sensaciones espeluznante derivadas del fanatismo caduco que todavía hoy sustenta estos métodos extremos, construyendo una denuncia contundente.

Tampoco descuida el tratamiento del elocuente drama paterno filial que genera  tan tensa y difícil situación, acentuando por la condición religiosa de esta familia, pero igualmente extrapola-ble desprovisto de tan circunstancia. En ese terreno, el planteamiento asume que inicialmente este pastor que no vea mas allá de los dogmas que predica: sin embargo queda denostado cuando se cierra al dialogo y toma decisiones irreflexivas. Con todo, se intuye que por su fidelidad a los hechos ocurridos, la película tiende a ser benevolente con estos protagonistas.

Joel Edgerton, como hiciera en EL REGALO ( 2015)  vuelve a mostrarse solvente en la dirección de los actores y el mismo se reserva el rol oscuro del terapeuta manipulador, componiendo una figura siniestra.  El resto del reparto brilla a un nivel excepcional, empezado por Lucas Hedges  (El regreso,  Manchestes frente al Mar) quien reafirma su camino ascendente, luciéndose con esta exigente interpretación que le valió la nominación al Globo de Oro,  Nicole Kidman y un orondo Russell Crove, le arropan adecuadamente tirando de oficio, que atesoran.  

Recomendable.


¡Ay, mi madre!

Bodrio digno de figurar por deméritos propios entre las peores comedias españolas de los últimos años.  La sucesión de situaciones esperpénticas que presenta solo provoca vergüenza ajena.   Superados por primeros minutos, el espectador pensara con razón que no puede ir a peor, pero tampoco mejora un ápice.

María regresa a su pueblo al morir su madre.  de quien se distancio hace tiempo.  La difunta ha impuesto una condición para que la herencia vaya a manos de su hija:  deberá casarse y quedarse embarazada en el plazo de un mes.  Pronto se irán postulando pretendientes como su primo Segundo, un antiguo amor, el hermano de una amiga prostituta y muchos más cuando se corre la noticia de que pasaría a poseer una gran fortuna.

Todo falla comenzando por el guion, ya que en muchas ocasiones parece que los actores están improvisando sin acogerse a patrón alguno. En esta línea asistimos a secuencias incalificables: la del pintoresco y accidentado velatorio: otra en que dos folclóricos especializados en animar funerales esperan el deceso de un hombre enfermo, o el mismo desenlace, presidido por un tono casposo.

El histrionismo y la exageración recorren el infumable sainete, incorporando elementos costumbristas característicos de las tierras andaluzas despojados del gracejo habitual.

Estefanía de los  Santos al igual que su compañeros  (Secun de la Rosa,  María Alfonsa, Paz Vega, Mariola Fuentes), se esfuerzan en vano; incluso encontramos una participación de la desaparecida Terele Pavez, en lo que, atendiendo al argumento del film. se antoja otro toque de humor negro.

En cualquier caso, si tiene dudas resulta recomendable el visionado del tráiler, que a modo de advertencia alude a la comedia más mortal de este año y,   desde luego que lo es,   para salir corriendo y no parar..  Autentico desastre.